Preguntas frecuentes
Todo lo que suelen preguntarnos
Las dudas que más nos llegan, respondidas sin rodeos. Si te queda alguna, escríbenos por WhatsApp y te contestamos.
Antes de venir
¿Necesito prepararme de alguna forma?
Nada, simplemente una mente abierta. Eso sí: no te depiles ni te afeites unas horas antes, por la naturaleza salada del agua; evita estimulantes como la cafeína o el alcohol; y si flotas después de comer, que sea algo ligero.
¿Necesito bañador?
No. La cabina está en una habitación privada con la ducha dentro, así que es innecesario. Además, cualquier cosa que presione o roce el cuerpo acaba siendo una distracción: se aconseja quitarse también el reloj y las joyas.
¿Qué pasa si no sé nadar?
Ningún problema. Flotar es tan simple como darse un baño: te metes, te recuestas y el cuerpo flota al instante. Puedes tocar el fondo con las manos en cualquier momento.
¿Hay alguien que no pueda usar el Flotarium?
Se desaconseja a personas con epilepsia, esquizofrenia, trastornos agudos de la piel, infecciones graves de oído o heridas sin cicatrizar. Tampoco se puede flotar bajo los efectos del alcohol o de otras drogas.
¿Cada cuánto debería flotar?
No hay ninguna regla. Flotar con regularidad produce beneficios acumulativos, porque el cuerpo «aprende» a relajarse profundamente, así que la frecuencia depende de lo que cada persona necesite.
¿Hay un mejor momento del día?
No. Es una cuestión de preferencia: hay quien lo prefiere por la mañana y quien por la noche. La mejor manera de saberlo es probar a distintas horas.
Miedos habituales
¿Se siente claustrofobia dentro?
No. El interior es amplio, hay dos luces interiores, buena ventilación y la puerta no queda herméticamente cerrada. Quien teme el tanque suele dar por hecho que estará encerrado, y no es así: puedes flotar con la puerta abierta, porque la controlas desde dentro.
¿Voy a tener aire suficiente?
Por supuesto. El aire del interior se renueva con un sistema de circulación. Y, además, puedes abrir la puerta siempre que quieras.
¿Puedo darme la vuelta sin querer?
No. El agua tiene unos 30 cm de profundidad y es cinco veces más densa que la del mar, así que flotarás de espaldas sin ningún esfuerzo. No hay riesgo de ahogarse.
¿Y qué pasa con la oscuridad?
Tú eliges. Hay un botón en el interior con el que controlas la iluminación en todo momento: puedes dejar las luces encendidas toda la sesión. Con la música pasa lo mismo.
El agua y la reserva
¿Qué es la sal de Epsom y por qué se usa?
La sal de Epsom es sulfato de magnesio y se encuentra de forma natural en aguas termales. Es muy distinta de la sal marina o de cocina, que son sobre todo cloruro sódico. Se usa por dos motivos: aumenta la densidad del agua, lo que facilita la flotación, y suaviza la piel.
¿Cómo se limpia el agua?
La alta concentración de sales crea por sí misma una solución estéril: está saturada al 33 %, igual que el Mar Muerto. Cada vez que sale un cliente se higieniza y filtra el agua, y se mantienen el pH y la alcalinidad dentro de los límites establecidos. Además, un laboratorio analiza y certifica el estado higiénico con controles periódicos.
¿Cuánto dura la sesión en total?
La flotación es de 50 minutos, más el tiempo que necesites para cambiarte y ducharte antes y después. Calcula algo más de una hora en el centro.
¿Hace falta reservar?
Sí. Para disfrutar de los servicios de Flotarium necesitas reserva previa y tu número de bono. Puedes reservar online, por teléfono o por WhatsApp.

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Llámanos al 93 217 36 37, escríbenos por WhatsApp al 622 730 798 o mándanos un correo a info@flotarium.com.
